Eres música como el sonido del rocío
que cae en los pétalos de una rosa.
Como viento de horizonte que llega en
los febreros
de un año bisiesto.
Suave como la fragancia de primavera,
ligera como el aspaviento del verano.
Eres inspiración, ternura,
poesía…alegría.
Eres mi universo resumido, misterioso
y codificado
en una palabra, mujer.
Lluvia fresca en el desierto
pasión desenfrenada, locura.
Espacio sideral; astronómicamente eres
mi sol.
Eres divina como el perdón,
cándida como un beso y dulce:
dulce como el amor.
Autor: Wesley Mendoza Mundaca.
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